Bienvenidos al Correo de la Villa de La Orotava

sábado, 5 de noviembre de 2016

RIADA EN EL BARRANCO LA RAYA – LA VERA

José Peraza Hernández    


Ya venía comentando en fechas pasada, las novedades de las obras de la pasarela “La Ramona”, barranco San Felipe o La Raya” de La Vera, donde decía que ¿Cómo se puede votar el dinero de esta manera? Esto venía a cuento por la chapucería que se estaba realizado en dicha obra.

Un dato importante para la historia, es qué, el sábado día 22 de octubre, fue una tarde de lluvia, la primera lluvia, que cruzo por esté badén. Donde la policía Local, retiro las valla de la misma, para evitar incidentes mayores. 

Visto esa situación, visto las cuatro gotas que llovió, ya no podía pasara los vehículo ni vecinos. Ya nos preguntamos, ¿Qué va a suceder ahora?, hasta la fecha no se han pronunciado nuestros gobernantes a los vecinos. Solo han retirado dicha valla, y hasta luego Lucas.


A sucedido lo ya comentado, en la tarde de hoy sábado 5 del dicho mes de noviembre, y sobre las 17:00 horas, tenemos una tarde bien gris, con abundantes truenos, con abundante lluvia. Donde el agua se notaba con abundancia. Donde arrastraba a su paso, basura, escombros variado. Donde podemos apreciar, el agua de como tierra que encontraba a su paso.

Resumiendo, que, antes cuando el agua corría por él, no se podía circular, y al día de hoy, sucede lo mismo. 


Lamentable pero cierto, espero que los cabezas pensantes, estudien con más acierto. El presidente del Cabildo Insular, que no se olvide lo que ha prometido. 

Adjunto imágenes del momento, y como dice el refrán vale más una imagen que mil palabras.

¿Los vecinos se hace esa misma pregunta? ¿Qué pasa con el proyecto que se prometió?


Lamentable, pero cierto. Espero que dios ponga su mano.

viernes, 4 de noviembre de 2016

APERTURA DEL BADÉN DE LA CALLE LA RAYA (LA RAMONA) LA VERA

José Peraza Hernández    


El jueves 27 de octubre, habíamos comentado que el trabajo, para lo que se había realizó, habíamos ¿Hemos acertado diciendo que la obra es una chapuza?

Lo previsto, y lo aprobado, no ha servido para en nada. Lo que tenemos al día de hoy, es lo que teníamos antes de empezar las obras de la pasarela “La Ramona”, barranco San Felipe o La Raya” de La Vera. ¿Cómo se puede votar el dinero de esta manera?

Un dato importante para la historia, es qué, el sábado día 22 de octubre, fue una tarde de lluvia, la que cruzo por esté badén, siendo la primera lluvia, donde la policía Local, retiro las valla de la misma, para evitar incidentes mayores.  

Hoy viernes, 4 de noviembre de 2016, tengo que decir que, a primera hora de la mañana, fueron retiras las vallas, para que puedan los vehículos. Por una parte, está bien, cuando la obra lleva cerrada y no se trabaja. Pienso que antes de haberlo hecho, podían haberlo macado, las líneas que conlleva el ancho de los carriles, como el paso para que pasen las personas. Cada día entiendo nada.

Como pueden observar la imagen se encuentra ya sin valla. Tenemos una imagen diferente.  Ahora, nos preguntamos ¿Qué va a suceder ahora?, hasta la fecha no se han pronunciado nuestros gobernantes a los vecinos. Solo han retirado dicha valla, y hasta luego Lucas.

Han invertido equis millones. Y ahora, pues nada, pensamos que habrá que esperar a ver si se continúan las obras prevista.

Resumiendo, que, antes cuando el agua corría por él, no se podía circular, y al día de hoy, sucede lo mismo. 

Lamentable pero cierto, espero que los cabezas pensantes, estudien con más acierto. El presidente del Cabildo Insular, que no se olvide lo que ha prometido. 


¿Los vecinos se hace esa misma pregunta? ¿Qué pasa con el proyecto que se prometió?

La verdad que el barrio de La Vera, tiene mala suerte, en el caso en cuestión de obra. Uno es el “Polideportivo” cerrado desde el 2009. Y ahora tenemos estés, que ha quedado a la mitad. Lamentable, pero cierto. Espero que dios ponga su mano.

martes, 1 de noviembre de 2016

UN JOYERO DESDE LA CUNA: AGUSTÍN MARTÍN RODRÍGUEZ

José Peraza Hernández                                                      


Conocí a Agustín a través de un amigo. Una vez puesto en contacto, quedamos para tomar un café, y para hablar sobre un trabajo de elaboración de joyas.

A los pocos minutos, me di cuenta que tenía delante a un verdadero maestro joyero, desde los pies hasta a las puntas de sus uñas. La conversación fue larguita, y muy amena, donde nos dio tiempo de tomar dos cafés y hablar largo y tendido. De esa conversación, quedamos en hacer un artículo, por lo interesante de su vida.

Agustín proviene de una familia trabajadora, del mundo de la joyería.  Su padre es don Agustín Jorge Martín Díaz, natural de Santa Cruz de Tenerife, y su madre doña Nieves Rodríguez Santos, natural de esta Villa de La Orotava. De este matrimonio nacieron de tres hijos, Agustín es el segundo, quien nació un 3 de mayo de 1974. Nacido en el municipio de Puerto La Cruz. Realiza sus estudios en el Colegio “Infanta Elena”, de La Perdoma, de esta mencionada Villa de Orotava.

Con el paso del tiempo, su familia se trasladó a Santa Cruz de Tenerife. Su padre, trabajaba en una joyería, y también hacía sus trabajitos en su casa para sacar la familia adelante, ya que eran tiempo duros. Agustín me comentaba, que al ver a su padre trabajar todo tipo de material, se situaba cerca de él para fijarse, y un día su padre le dio un martillo, y le dijo que le diera golpes a una pieza que había que dejar plana. El sonido le gustaba, y desde entonces su padre le fue mandando distintos tipos de pequeños trabajos. Me comentaba Agustín, que esa labor era como un vicio, del que quedó prendado. Además, su padre le iba explicando diversos trucos del trabajo joyero, como tipos de medidas, las formas que había que trabajar el material, entre otros aspectos.

Con el gusanillo en el cuerpo, se apuntó a hacer varios cursos de joyería; labores que realizaba siempre de forma sobresaliente. Tuvo la oportunidad de ser examinado como joyero por el gran maestro Pedro Gómez Cuenca, madrileño, afincado en Tenerife, y conocido también por llevar en el Carnaval de Tenerife el disfraz de Charlot durante 51 años.


Agustín me afirmaba que comenzó el oficio como un entretenimiento, y que después se quedó trabajando muchísimos años. Lo mejor que le ha pasado en la vida fue aprender, y estar al lado de su gran maestro, escultor, que realizaba un amplio número de trabajos en el campo de la joyería. El mismo estuvo a cargo de nueve joyerías, es decir encargado general, siendo muy apreciado por los distintos empleados.  

Cuando llegó el momento de formar una familia, comenzó a trabajar por su cuenta, y llegó a tener tres joyerías, una en Santa Cruz de Tenerife, otra en el Sur y otra en Puerto de la Cruz. Agustín realizaba trabajos manuales con piezas con la técnica de la cera para realizar los moldes, también realizabas prototipos o diseños nuevos sobre un material plástico, utilizando herramientas manuales. En esta técnica, la arena y el aglomerante formaban una cáscara dura de la que se escapa la cera, en estado líquido debido a la alta temperatura, dejando una cavidad con su forma. El joyero vierte a mano y desde un pequeño recipiente la aleación, que en el mismo ha preparado fundiendo en una cazoleta de metal, al que añade plata y cobre con objeto de obtener las tonalidades que busca, acordes con el diseño. Una vez enfriado el metal y rota la cáscara de arena, aparece el cuerpo en bruto de la sortija u otra pieza, que, posteriormente, se pulirán y brillarán a mano para, seguidamente, incorporar otros elementos y brillantes o piedras preciosas. Las mismas piezas se pueden conseguir por la llamada fundición a la concha o jibia; presionando con ambas manos, el prototipo se incrusta en la materia ósea de ambas partes, que tiene la propiedad de ceder a la presión, al mismo tiempo que soportar una alta temperatura sin perder la figura formada, tomando la forma del cuerpo que la comprime y quedando grabadas dos cabidas iguales correspondientes, cada una, a la mitad del prototipo.


OTROS DE SU TRABAJOS

Grabado a mano (primero se dibuja a lápiz y luego se graba con un buril, herramienta similar a la gubia, empleada en carpintería para tallar la madera, pero mucho más pequeña y por supuesto de un acero muchísimo más duro, tanto como para poder tallar metales como el oro y similares)